La atención pública en Colombia se ha centrado en el vínculo entre Juan de Bedout, padre de las menores fallecidas en el caso del envenenamiento con talio, y Zulma Guzmán Castro, la empresaria señalada de haber enviado las frambuesas contaminadas.
Mientras avanza la investigación, su relación se ha convertido en un punto clave para entender las motivaciones detrás del crimen, especialmente porque, según la Fiscalía, pudo existir un trasfondo personal determinante.

La muerte de dos adolescentes en Bogotá, producto del consumo de frambuesas contaminadas con talio, abrió un caso con implicaciones familiares, judiciales y mediáticas.
Con el paso de los días, la relación entre Juan de Bedout y Zulma Guzmán emergió como un elemento central, luego de que la empresaria reconociera públicamente haber mantenido un vínculo cercano con él.
Aunque niega responsabilidad en el crimen, su nombre figura hoy como el principal foco de la investigación.
La Fiscalía colombiana sostiene que la relación entre Juan de Bedout y Zulma Guzmán no solo era cercana, sino que pudo haber tenido un componente extramatrimonial.
Este vínculo, según los investigadores, es una de las piezas clave para entender la posible motivación del envío del paquete que terminó causando la muerte de dos menores y dejando a otros afectados.
Juan de Bedout es el padre de las niñas víctimas del caso de envenenamiento con talio en Bogotá, mientras que Zulma Guzmán Castro es la empresaria señalada de haber enviado las frambuesas contaminadas a su hogar. Foto: Cortesía.
Zulma Guzmán, quien actualmente reside fuera del país, ha reconocido que sí tuvo una relación clandestina con Juan de Bedout, pero insiste en que no está relacionada con el envío de las frambuesas contaminadas.
Además, asegura que no ha sido notificada formalmente de un proceso penal y que las acusaciones son producto de “chismes”.
En un mensaje dirigido a personas de su círculo cercano, Guzmán rompió el silencio para aclarar su versión. Según ella, la Fiscalía nunca le informó sobre una investigación en su contra y rechazó de manera tajante cualquier involucramiento en el envío de las frutas envenenadas.
A pesar de esas declaraciones, la Fiscalía rastreó los movimientos previos al crimen y sostiene que la empresaria compró las frambuesas un mes antes y coordinó el envío como parte de un plan premeditado.
El caso conmocionó al país en abril de 2025, cuando dos niñas de 15 años murieron tras consumir frambuesas que contenían talio, un químico altamente tóxico y letal incluso en pequeñas cantidades. El paquete llegó directamente a la residencia de Juan de Bedout, lo que llevó a los investigadores a indagar posibles motivaciones personales detrás del crimen.
Víctimas
Dos menores de 15 años fallecieron tras ingerir las frutas contaminadas.
Otros niños resultaron afectados, aunque lograron sobrevivir.
Juan de Bedout
Es el padre de las niñas víctimas.
Recibió en su vivienda el paquete con las frambuesas contaminadas.
- Empresaria del sector tecnológico y fundadora de una plataforma de carsharing.
- Actualmente es la principal señalada por las autoridades.
- Está prófuga y cuenta con una circular roja de Interpol para su captura.
Una de las líneas de investigación más fuertes es la posibilidad de un crimen motivado por una relación personal conflictiva. Para la Fiscalía, el vínculo entre Guzmán y De Bedout podría haber tenido tintes sentimentales, lo que habría derivado en una supuesta retaliación contra la familia.
- Compra de las frambuesas con semanas de anticipación.
- Coordinación del envío como si se tratara de un regalo.
- Salida inmediata de Guzmán del país.
- Esta cronología fortaleció la hipótesis de un crimen premeditado.
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